Qué ver en Huesca

Huesca, con sus 53 mil habitantes, es una de las capitales de provincia más pequeñas,  pero pocas hay con una historia más antigua y fascinante. Entra y mira que hay que ver en Huesca, sí o sí.

El terreno que ahora ocupa la ciudad  fue habitado ya hace 4000 años, en la época neolítica, ¡ni más ni menos! Restos de los asentamientos de la Edad de Bronce, de Hierro y de los tiempos más modernos podrás visitar en este minúsculo pueblo aragonés. En los primeros siglos antes de nuestra era la ceca que más moneda acuñó de toda Hispania estaba situada ahí mismo, en la antigua ciudad íbera Bolskan, actual Huesca.

¿Qué queda de este pasado esplendido en la actualidad? Te lo voy a contar…

Qué visitar en la ciudad de Huesca, La Puerta de los Pirineos

Es una ciudad pequeña, así que, sin cansarte demasiado, puedes recorrer todos sus rincones y visitar todos los monumentos a pie.

Catedral de Santa María de Huesca

Catedral gótica de Huesca

Su nombre completo es La Santa Iglesia Catedral de la Transfiguración del Señor, pero los lugareños la llaman la Catedral, sin más. ¡Sin más, pero nada menos! Esta magnifica obra de arte, construida en el estilo gótico, nos deja entrever su pasado más antiguo, cuando sólo era una pequeña iglesia, a pocos metros de la mezquita arábiga de la taifa de Huesca.

Todavía puedes seguir su huella románica en las arquivoltas del pórtico. Los amantes de arquitectura se darán cuenta de otro anacronismo: la fachada que empieza en la parte baja en el estilo gótico, pasa suavemente al  renacentista de la parte superior.

El interior también de dejará impresionado, sin la menor duda. Fíjate en las vidrieras de alabastro que hacen que la luz del interior parezca mágica.

Museo diocesano

Al lado de la Catedral encontrarás el Museo Diocesano, que es el guardián de así llamado Tesoro de la Catedral. Una de las mejores colecciones de arte sacro de Aragón, sin duda.

Ayuntamiento

Qué ver en Huesca 1Pensaras “estos están locos, ¿no hay sitios no tos para ver en Huesca, para que me manden a ver el ayuntamiento?”. Pues, este palacio, en parte medieval, situado al lado de la Catedral, guarda un secreto.

Cuenta la historia (¿o tal vez es sólo una leyenda?) que el rey de Aragón Ramiro II  “el Monje”, de la piedad religiosa tenia más bien poco. Tuvo que sustituir en el trono a su hermano, Alfonso I “el Batallador”, y ¿qué monje puede concurrir con un batallador?

Así que los nobles no tardaron en empezar a socavar su autoridad.

¿Y qué hizo Ramiro (que era un monje de verdad)?  Convocar a los nobles a su palacio (actual Museo de Huesca), prometiendo hacer una campana que se iba a oír en todo el reino. ¡Y tanto que se oyó!, el noble que llegaba, el noble que perdía la cabeza.

Y las cabezas decapitadas Ramiro hacia colgar desde el techo, a modo de badajo de la campana.

En el Ayuntamiento podrás ver un cuadro de  José Casado del Alisal,  titulado «La campana de Huesca», que presenta con cada detalle esta escena. Te dejará impactado, sin duda, y más cuando puedas ver luego en el museo la sala donde tuvo lugar el acto.

Museo de Huesca

Compuesto por varios edificios, uno de ellos antiguo palacio de los reyes aragoneses. Ahí podrás ver la «sala de la campana», dos salas románicas, y capilla de doña Petronila. El museo es dueño de colección de obras de arte, originarias de diferentes monasterios y conventos del la comarca de Alto Aragón.

Monasterio de San Pedro el Viejo

El infame rey Ramiro II encontró su sepultura en esta iglesia-monasterio, del siglo XII, llamado Monastrio de San Pedro del Viejo.

La iglesia con su claustro, construida en el estilo románico, era un lugar importante en la antigua ruta de Camino de Santiago, de lo que dan testimonio varias esculturas que podrás admirar dentro.
De la calidad del edificio habla mucho que fue Declarado Monumento Nacional ya en 1885.

Iglesia de San Vicente

Si preguntas por la Iglesia San Vicente, puede que a los oscenses no les suene, ellos la llaman “la Compañía”, ya que desde el siglo XVII pertenece a la orden religiosa de los jesuitas, es decir: la Compañía de Jesús.

Con una curiosa fachada de ladrillo cara vista, es otra joya barroca de la capital oscense. Está dedicada a uno de dos patrones de la ciudad, San Vicente, que comparte este honor con otro santo – San Lorenzo.

Muralla de Huesca

Seamos sinceros, muralla, lo que se dice muralla, no es. De sus casi 100 torres originales tan sólo queda una, el torreón de Amparo. Construida en el siglo IX, para defender el casco antiguo de Huesca, era obra de los árabes, que ocuparon la ciudad durante varios siglos, cuando todavía se llamaba Wasqa (que es como se había trasformado el nombre romano Osca).

Aunque no queda mucho de su pasado esplendoroso, no te arrepentirás de seguir sus restos, todavía visible  en la parte del Trasmuro, incorporados de manera ingeniosa en muros y edificios más modernos. Coge tu plano de la ciudad en la Oficina de Turismo, y pide que te marquen las zonas de la antigua muralla.

Casino de Huesca – el Círculo Oscense

¡No, no intento introducirte en el turbio y peligroso mundo de poker o tragaperras! El edificio del Casino, flanqueado por dos torres, fue construido a principios del siglo XX, y es un impresionante ejemplo del modernismo oscense.
En sus comienzos fue la sede de un club social de ciudadanos oscenses de ideología liberal, luego el conocido casino, hoy ofrece de todo, exposiciones, actividades culturales y de ocio…

Si eres grumet aficionado a buena comida y estrellas Michelín, apunta el nombre del restaurante: Lillas Pastia, situado en el mismo edificio.

Qué vale la pena ver en la provincia de Huesca

Huesca no es sólo la ciudad, también la provincia, que ofrece incluso más a los viajeros, porque encontrarás numerosos castillos, monasterios e iglesias románicas impresionantes, pero también montes, bosques, cascadas de agua que no verás en ningún otro lugar.

No en vano la ciudad tiene el sobrenombre de la «Puerta de los Pirineos».

Aínsa

Ainsa Pirineo Aragones

La medieval villa aragonesa de Aínsa, capital de la comarca de Sobrarbe, está situada entre el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, el Parque Natural de los Cañones y la Sierra de Güara y el Parque Natural Posets-Maladeta. No extraña que es un lugar favorito para pasar un fin de semana para los montañeros del cercano País Vasco y Navarra.

En los restaurantes se sirve comida local de toda la vida, la carne de ternera pirenaica, cabrito, cocidos montañeses.

Estación de Ferrocaril de Canfranc

La gran Estación Internacional de Ferrocariles de Canfranc, deberíamos decir, ya que durante años unía España con la vecina Francia a través de un túnel escarbado en el monte, bajo el puerto de Somport. Pero en marzo de 1970 este servicio se suspendió, después de que un tren de mercancías de descarrillo causando el hundimiento de un puente.

estacion de ferrocariles en Canfranc

Durante la Guerra Civil el Ejército franquista tapió el túnel, y en la Segunda Guerra Mundial sólo se utilizaba para fines militares.

Dicen que por la estación de Canfranc pasaban trenes y trenes, que transportaban suministros de wolframio a Alemania, y para recibir a cambio el oro de bancos Suizos, con el que los nazis pagaban los servicios.

La estación, durante años abandonada y en lamentable ruina, ahora está recobrando su viejo esplendor y puede ser visitada sin temor a derrumbe.

Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido

Monte Perdido Ordesa

El más mágico de todos los rincones del Pirineo Aragonés. Parque Nacional de Ordesa es de obligada visita si la montaña es lo tuyo.

Monte Perdido, de  3355 metros sobre el nivel del mar, hasta tiene su pequeño glacial. Tal vez no lo sabes pero Pirineos – Monte Perdido fue declarado Patrimonio de la Humanidad. Así que todo está dicho. En verano, apto para todos los públicos, en invierno, las partes altas mejor dejar sólo para montañeros experimentados.

Castillo de Loarre

Si solamente puedes ver una cosa en la provincia de Huesca, que sea el castillo de Loarre. Castillo románico de los que quedan muy pocos, y especialmente en este estado de conservación y de este tamaño. Dominando la llanura hasta el río Ebro, una fortaleza militar construida con fines defensivos y militares. Que las fotos hablen por si mismas.

Castillo de Loarre

San Juan de la Peña

El Real Monasterio de San Juan de la Peña está al suroeste de Jaca, otro pueblo histórico y famoso de Huesca. Durante toda la alta Edad Media era el monasterio más importante de toda la región, el lugar de sepultura de varios reyes aragoneses.

Escondido bajo una roca, en un enclave privilegiado, hoy en día es el lugar turístico más famoso de la región.

La mística cuna del Reino de Aragón, el lugar donde, como cuenta la leyenda, los guerreros cristianos se juntaron para llevar la reconquista de las tierras de Jaca y expulsar a los invasores musulmanes.

Cascadas de agua en Huesca

Qué ver en Huesca 2Cascada Cola de Caballo de Ordesa, cascada del Chorro, salto de agua del Aiguallut, Churros de Marmorés, cascada de Sorrosal…

Huesca te ofrece unos espectáculos inolvidables, con agua cayendo desde varios metros de altura. Los sistemas montañosos de la provincia, donde no falta el agua, forman barrancos y cascadas de diferentes tamaños, pero todos merecen la visita.

Marca los nombre en el mapa y ponte a recorrer la región.

Formigal y Penticosa

Las estaciones de esquí más famosas de Aragón. En invierno llenas de bullicio, prácticamente abandonadas en verano. Si eres amante de la nieve y de los esquís, este es tu sitio, más barato que el Pirinea Catalan, pero igual de bonito.

Y más, mucho más…

Podríamos no parar nunca. Es que Huesca es infinita. Aneto y Parque Natural Posets-Maladeta, Los Cañones de Guara, Alquézar, Parque Natural de los Valles Occidentales… Un fin de semana es poco, necesitas meses enteros para conocerlo todo…

Dónde dormir en la ciudad de Huesca

Entre los alojamientos para los turistas hay establecimientos de toda clase, desde el lujos hotel «Sancho Abarca», hasta los austeros albergues de peregrinos del Camino de Santiago. En general encontrarás precio bajos o moderados  y estancias para todos los gustos.

Qué y dónde comer en Huesca

La gente de la montaña come bien, y gustan de comida contundente. No te irás con tripa vacía, te aseguro. Ya hemos mencionado el restaurante Lillas Pastia, de una estrella Michelin, pero en cualquier bar, cualquier restaurante, te tratarán como a un rey (¡o reina!) de Aragón. Ven, y disfruta la comida, el vino y la hospitalidad de los oscenses.

Para más información:

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Lilith
Lilith
Extranjera en mi tierra, lugareña en tierras extranjeras. Donde haya buen vino, buena comida y gente interesante, ahí me encontraréis.

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